Examine y señero te espere pero no apareciste, en un extraño silencio sin final nuestras vidas siguieron su paso. Te vi, me viste, pero no te importo que me alejara, no te importo que me vaya antes, porque sabias que no sabias lo que me pasaba, pero peor era que sabias que no te importaba,
Esperé que con un casual tu vida formara parte de mi, pero me olvide que elegimos nuestro camino y tu, la que alguna vez ame, te fuiste y no me elegiste.
Pasado y presente se unen en uno, solo para recordar que tienen algo en común, su soledad. Su silencio. Existo cuando tu me amas, pero no en mi silencio.
A ti también te conocí, la que una vez fue algo importante en mi vida, ahora solo vive en otra lugar, en otro mundo. No me culpes si te digo la verdad, no me odies si te grito que no quiero verte mas, porque simplemente sera mi verdad.
No es tu culpa, no es la mía, solo se que esta vez sera definitiva. Porque nunca fuiste la verdad, simplemente una mentira.
Ayer me querías, hoy me odias, pero eso ya no importa. Porque te dejé de esperar, no porque te odie o porque no fuera paciente, si no porque ya me cansé de el silencio.
Lazos que se unen de vidas que alguna vez fueron ajenas para poderse sentirse completo, pero hoy esos que estaban unidos ya no lo están, solo su recuerdo.
Ayer y hoy son lo mismo solo con distinta fecha, tu no me recuerdes lo que ya se, yo no te recuerdo lo que me falta. Porque se que el silencio que me llena hoy es el mismo que me vaciaba ayer.
Palabrerìo que no me llena, solo me aleja a la verdad, a la dolorosa existencia, a mi entrañable promesa.
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sábado, 28 de febrero de 2015
domingo, 22 de febrero de 2015
Oscuridad
La calìgine del crepúsculo me acompaña todos los días, cuando intento huir, de la realidad, de mi existencia.
Pero ella siempre está, nunca me abandona pero igual me siento solo. Nunca me dijo nada, yo nunca le dije nada, tampoco espere que ella comenzara a dialogar con alguien que quizás no conozca tanto como ella cree saber. Yo no quería hablar, quizás porque tenia miedo de que nunca me contestase o tal vez nunca me anime a decirlo por el simple hecho de no conocerla.
Sin embargo ella me acompañaba, tardes, mañanas y algunas veces con la luz de la luna en las noches. Sentía lo mismo que yo, esa soledad de caminar calles solitarias sin rumbo, sin objetivo, mas no saber que el destino nos deparara.
Creo que no le importaba seguir mis pasos, ella creía que yo sabia donde iba, yo creía que ella sabia que no. Susurrabas algunas palabras que nunca entendía, quizás porque no me interesaba porque sabia que no sabias lo que querías.
Algunas veces me acompañabas en mi casa, pero estabas lejos como si la pared fuera tu vida, tu mundo. Por que solo estabas allí, inmóvil, indiferente de lo que me pase, de lo que sienta.
El frío invierno nos acercaba pero igual se sentía frió, quizás que tu oscuridad no fuera suficiente para mi, tal vez yo no era suficiente para ti. No importa, en las noches oscuras y frías tu nunca estabas, me abandonas porque quieres, porque no me necesitas.
Yo si te necesito, aunque seas fría como una glaciar que nunca vio la calidez de una persona, porque quizás tu, mi pequeña oscuridad que me sigue a todos lados, pueda ver lo que yo fui y entienda que yo no soy esa persona que todos ven. Aunque no me conozcas y muchas veces te vayas, me conoces porque sabes mis debilidades, sabes que la soledad me mata, sabes que el silencio me mata, sabes que tu presencia es lo mas parecido a la vida que siempre tuve.
Pero igual te vas, ¿Porque me abandonas?. Algunas veces te necesito, algunas veces te anhelo. Pero te vas. Te vas.
Necesito que vuelvas, pero no para volver a ser esa mancha en el suelo, si no para formar parte de mi, para ser mi parte oscura. Mi existencia prende de un hilo, y tu, eres ese hilo. Sin ti, no existo, sin ti, no siento, sin ti no tengo alma.
Mas no puedo huir porque la luz del sol no refleja mi sombra.
Pero ella siempre está, nunca me abandona pero igual me siento solo. Nunca me dijo nada, yo nunca le dije nada, tampoco espere que ella comenzara a dialogar con alguien que quizás no conozca tanto como ella cree saber. Yo no quería hablar, quizás porque tenia miedo de que nunca me contestase o tal vez nunca me anime a decirlo por el simple hecho de no conocerla.
Sin embargo ella me acompañaba, tardes, mañanas y algunas veces con la luz de la luna en las noches. Sentía lo mismo que yo, esa soledad de caminar calles solitarias sin rumbo, sin objetivo, mas no saber que el destino nos deparara.
Creo que no le importaba seguir mis pasos, ella creía que yo sabia donde iba, yo creía que ella sabia que no. Susurrabas algunas palabras que nunca entendía, quizás porque no me interesaba porque sabia que no sabias lo que querías.
Algunas veces me acompañabas en mi casa, pero estabas lejos como si la pared fuera tu vida, tu mundo. Por que solo estabas allí, inmóvil, indiferente de lo que me pase, de lo que sienta.
El frío invierno nos acercaba pero igual se sentía frió, quizás que tu oscuridad no fuera suficiente para mi, tal vez yo no era suficiente para ti. No importa, en las noches oscuras y frías tu nunca estabas, me abandonas porque quieres, porque no me necesitas.
Yo si te necesito, aunque seas fría como una glaciar que nunca vio la calidez de una persona, porque quizás tu, mi pequeña oscuridad que me sigue a todos lados, pueda ver lo que yo fui y entienda que yo no soy esa persona que todos ven. Aunque no me conozcas y muchas veces te vayas, me conoces porque sabes mis debilidades, sabes que la soledad me mata, sabes que el silencio me mata, sabes que tu presencia es lo mas parecido a la vida que siempre tuve.
Pero igual te vas, ¿Porque me abandonas?. Algunas veces te necesito, algunas veces te anhelo. Pero te vas. Te vas.
Necesito que vuelvas, pero no para volver a ser esa mancha en el suelo, si no para formar parte de mi, para ser mi parte oscura. Mi existencia prende de un hilo, y tu, eres ese hilo. Sin ti, no existo, sin ti, no siento, sin ti no tengo alma.
Mas no puedo huir porque la luz del sol no refleja mi sombra.
sábado, 14 de febrero de 2015
Excusas oscuras
Silencio, oscuridad, muerte, dolor y nada. Es lo que existe en la mente de un desolado, en el cuerpo de un olvidado.
Juan Pablo había vivido toda su vida cómodamente, el era de una de las familias mas adineradas de España. Él no necesitaba nada, él necesitaba todo.
Escucho el primer pitido del despertador a las 6:59 de la mañana, el no tenia nada que hacer, solo le gustaba mirar el amanecer desde su chalet en Nerja, podría saborear los anaranjados del cielo como si fuera el mas dulce néctar de una reina abeja. Logro todo lo que quería en su vida pero igual se odiaba, necesitaba algo que ni si quiera el podía comprar.
Después de ver durante 15 minutos el amanecer decidió que era el tiempo de irse a pasear por las costas del pueblo. Con sus casi 52 años Juan Pablo no pudo ver nada de la vida.
Cada paso que hacia era un recuerdo de lo que alguna vez hizo, el amor nunca fue uno de ellos, con su blanquecina piel llamaba la atención de aquel pueblo pero nunca se sintió querido. Juan era una buena persona pero todos le tenían miedo, quizás porque creían que el dinero lo había cambiado o quizás simplemente lo odiaban por tener mejor vida que la de ellos.
En su soledad juan nunca lo soporto, fue a los mejores analistas, participó de seminarios auto-ayuda, pero nada, nada. Su soledad seguía, su soledad permanecía. El lo único que pudo hacer fue escribir sus memorias en papeles de bares que el concurría, solía dejarlos para que el cantinero lo leyera o no pero el le gustaba creer que eso lo hacia un poco eterno.
Cuando era niño el le encantaba estar al aire libre escuchando a su padre con la guitarra y ver a su madre como lo idolatraba sabiendo que no era tan bueno. Eso fue la primera vez que vio el amor. Y la ultima. El amor que tenían sus padres fue eterno, luego de una lucha interminable contra régimen franquista ellos simplemente no lograron ganarles.
Juan Pablo llego al bar que el siempre iba a almorzar, quizás no era el mejor del pueblo pero alguna vez sintió algo allí. Mientras almorzaba un plato suculento de pescado volvía recordar porque estaba solo.
Lo entristecía saber que el no tenia nada mas que un montón de cosas inútiles que el compro solo para sentirse menos vacío. Escuchaba un pequeño susurro que le decía la verdad, la verdad que el nunca quiso escuchar, la verdad de la soldad, la verdad de su mentira.
Luego de un tiempo de jugar con la comida Juan Pablo decidió que era tiempo de irse, pago la cuenta y salio con su triste mirada. El camino de vuelta a su casa, escucho como una pareja discutía y se quedo a observar lo que sucedía. Estaba tan solo que lo único que deseaba era que alguien, aunque sea con odio, lo mirara, porque sabia que el día de mañana el iba a morir, el iba a dejar existir.
Mientras caminaba en sus pensamientos de dolor, Juan se cruzo con una bella dama, que el solía conocer en sus años mozos. Él la saluda pero no recibe respuesta alguna, extrañado y algo ofendido sigue su marcha hacia su chalet.
El recuerdo de una posible vida lo destruía poco a poco porque sabia que nada ni nadie lo recordaría. Destino de un ser malvado que alguna vez molesto, o si quiera miro.
No recordaba mucho de su vida, quizás porque negó el hecho que ya había terminado, al fin y al cabo nunca fue feliz y sin previo aviso termino, termino en un silencio que nadie dijo, unas palabras de adiós de un desconocido y nadie mas, nadie mas.
Juan Pablo nunca lo supo, creyó que era un sueño y como la vida seguía el también seguía. Pero cuando uno muere sus seres queridos lo buscan, pero nadie quería a Juan, por eso nadie lo busco.
Su chalet ya no era su chalet, es mas ni siquiera era un chalet, era un hotel de renombre internacional y que todo concurrían. El amanecer solo era una excusa que el mismo se decía para poder escapar de ese amado y a la vez odiado lugar.
La gente que lo miraba en la playa realmente nunca lo miro, quizás solo pasaban por allí y el con su triste esperanza, creyó que alguien por fin lo miró. En el bar que nunca estuvo en vida solo queda en recuerdo una pequeña mancha de adiós, un silencio que siempre dura pero no gracias a él.
La mujer que se cruzo en el camino escucho una voz pero no supo de donde vino por eso se alejo extrañada de allí, pensando que solo fue su recuerdo de alguien que alguna vez vio y que sintió esa pequeña chispa de amor, o de compasión por alguien ajeno, por alguien distinto.
En su triste camino Juan Pablo nunca miro a la luna, desconociendo que allí yace su pequeño y olvido corazón.
jueves, 12 de febrero de 2015
En la terraza del olvido
Observo como pasa la gente en su soledad.
Veo el sol caer en un
desconsuelo eterno.
Desconociendo si volverá a estar por allí.
Veo los arboles verdes
que susurran su nombre
a las aves que deciden acercarse.
Días terminados.
Días que comienzan.
Noches claroscuro que llegan.
Pero nada cambia. Todo cambia.
En el recuerdo quedará otro día más
sin volver a verte.
Otra historia sin final que
escucha las verdades del pasado.
Eternos finales que no llegan.
Como nunca llegaste.
lunes, 26 de enero de 2015
El parque del amor eterno
El la miro y sabía lo que iba a pasar, el amor toco su único lugar que estaba prohibido, el alma. Ella no sabia lo que pasaba solo sabia que necesitaba gritar, abrazar y decir todo lo que pudiese aunque no supiera que era. Observe como sucedía esto, me di cuenta lo que era el amor y necesitaba eso. Pero el amor no es para todos, el amor no le sirve a todos.
Ellos se fueron felices con su decisión de pasar la vida juntos, para siempre. Las razones ya no importaban porque no hay razón en el amor, no hay nada lógico en algo simplemente explosivo.
Supongo que ellos serán felices en lo que el tiempo pase pero yo seguía sentado en la banca del parque, observando como el mundo congeniaba e intentaba lo imposible, encontrar el éxito en respuestas azarosas.
Llego la noche, el frió rozaba mi cuerpo pero ya no me importaba, al fin y al cabo no tenia nadie que me esperara, no tenia una comida caliente en mi casa, quizás un plato pre-calentado en microondas y un te desabrido.
La vida como hombre de letras es solitaria, uno tiene que elegir la soledad. El silencio es lo unico que tuve, lo único que necesite ¡pero como me mentía!. Que importa, ya no importa. Las mentiras que me hago son las mismas que le digo a los demás.
Pero claro que necesito el amor, claro que necesito que me quieran. El problema no es necesitarlo si no quererlo, parecido pero no igual. Lo necesito al amor porque es lo único perfecto en la vida, pero no lo quiero, porque aprendí que la vida es injusta que debe de ser injusta. Ademas no me lo merezco.
¿Merecer el amor?. Pero si es algo explosivo por que no te lo merecerías, ¿eres tan distinto a los demás que crees que el amor no es lo suficiente bueno para ti?. Claro que no, soy igual a los demás tengo las mismas necesidades que todos.
Entonces ¿Por que no te lo mereces?. Quizás creo que si debo de crear arte con el amor lo deba ver de una forma externa y lógica, pero otra vez lo digo en el amor no hay lógica y no una forma externa de ver. Si no vives el amor, no sabes del amor.
Mire de nuevo como la noche comenzaba y necesitaba irme pero ¿a donde?.
jueves, 22 de enero de 2015
Eres
Eres todo lo que necesito.
Eres el principio y el fin.
Eres el amor y el odio.
Te quiero tan cerca como lejos.
Eres la destructora de la esperanza,
como la creadora.
Te necesito,
no mejor te extraño
o peor te anhelo.
Se que eres todo en él.
Eres nada en otro.
Eres y necesito que seas.
Eres el silencio en mi y
a la vez gritas.
Con odio, alegría, gracia
y algunas veces te enojas.
Pero eres lo mejor que me paso en mis tiempos
y a la vez lo peor.
Eres lo único que tengo.
Eres: La vida.
martes, 30 de diciembre de 2014
El ser del pasado
Ya no siento quien
debería ser.
Ya no me siento
yo mismo.
Me veo y me desconozco.
Yo solo no soy.
Yo solo no siento.
Pero simplemente me
busco de vuelta.
Porque eso quiero.
El tiempo pasa yo me canso de esperar,
volver a encontrarme.
Esperar ser el mismo.
Veo las fotos pasadas,
veo el tiempo perdido,
pero no sigo siendo el
mismo.
El tiempo me lastima.
El tiempo me lleva.
Veo mis recuerdos y no
me encuentro.
Tal vez no era el que
yo creía que era
o tan solo ahora soy distinto.
lunes, 29 de diciembre de 2014
Un año mas..
Un año mas pasa y tengo tanto por decir de el, como todos deseo encontrar las cosas positivas del mismo pero me es tan difícil.
En mi búsqueda desesperada solo puedo encontrar la paz que logre encontrar conmigo mismo y mi pasión, al fin y al cabo es lo único que va a ser eterno de este año. Lo que escribo es un reflejo de mi realidad, la búsqueda de el amor que perdí, encontré y volví a perder en un santiamén. El perder todo lo que alguna vez me había importado es lo que caracteriza este año también, porque simplemente eso formó parte de mi.
Vivir sigue siendo mi deseo,
eso quiero.
Pero que difícil es elegir la soledad
que difícil es aceptar
el silencio.
Porque eso fue y sera una
carga que llevare por siempre.
En el deseo del amor que
siempre,
siempre buscare.
Esto es lo que queda de un año de abandonos, olvidos y dolor pero también fue el año de aceptarse, aceptar que si elijo la soledad es para no estar mas solo, pero que ¡ironía!. Así es la vida de variada, un día te da el mundo y al otro te escupe en la cara, burlándose de tu ignorancia.
Dentro de unos días sera un nuevo año pero nada va a cambiar, voy a seguir buscando a aquellos que me olvidaron solo porque son los único que alguna vez supieron que existia.
Y como duele saber que ya no sos nada para la gente que alguna vez fueron mucho para vos.
Pero un año nuevo llega y yo quiero cumplir el sueño que por fin va a dejarme donde yo siempre quise estar, en el recuerdo.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Soles de noche
Mire en sus soles y no encontré la luz solo la noche, que consume su esencia. Espere que el día pasase pero ella seguía muerta. En ella surgía una lucha que nunca terminaría, el del ser y el del sentir.
Vivir fue el destino que le tocó pero simplemente no lo quiso. En ella estaba su lucha eterna, la búsqueda de sinceridad ajena. Esperando lo humano en autómatas del destino, pero no se puede necesitar a alguien que desconoce lo pedido.
Mire su algente cuerpo y no entendía lo que sucedía pero si, dolía, la lucha seguía. Ella ya no lo hacia. El ser consumió el sentir esperando que sea feliz, enterrada en el silencio.
Pero la felicidad no existe en el silencio.
La felicidad no existe en el milenio.
solo existe en el espejo del invierno
Silencie mi mirada esperando que así despertara mas no puede encontrarla. Ella ya no existía en mi mundo y en el de ninguno porque el esperar una esperanza fue lo que la alejo de mi realidad, de mi silencio. El silencio que consumió mi vida era el mismo que el que ella le había echo pero ella no lo soporto, nunca lo hizo.
¿Por que estaba yo condenado a estar en silencio y en la soledad y ella simplemente se pudo escapar de su destino? ¿Que hice para merecer el silencio de ella?
Las respuestas no existen mas ella tampoco porque simplemente eligió el camino fácil, el camino que yo hubiera elegido. Pero no lo hice, siempre soñé que era algo mas que un cuerpo que pasa por los otoños de ayer y de mañana, podía seguir, debía de seguir.
El invierno pasa y yo todavía no te olvido, me arrebataste lo único que había querido, tus ojos ya no brillaron nunca más porque vos los cerraste para siempre y yo sigo en el mismo lugar donde me dejaste.
Mi vacía alma la espera y yo quiero verla pero ella eligió irse sin mi y yo decido quedarme esperando mi destino.
jueves, 11 de diciembre de 2014
Say no more.
En un pasillo sempiterno surcan el silencio y el olvido como hermanas, como amigas. En el buscan otra victima, otro lugar donde estar eternamente.
El observa como pasa el tiempo y solo desea volver a ser el que siempre fue, pero el silencio y el olvido ya están con él. Como están en todos nosotros pero solo algunos pocos lo viven. Solo desea un ardor abrazo que defina su pasado. Pero no existe el silencio y el olvido si no existe él.
La espera es dolorosa porque el solo espera a su amada, la que lo olvido hace ya mucho tiempo. Enamorado del silencio y la soledad está porque no puedo hacer otra cosa que aceptarla.
En las colinas nevadas de su alma espera su única esperanza, su única salvación. El amor.
La aurora del austro le roza la mejilla mientras el no puede liberar sus aguas eternas. En silencio el sigue su espera que será eterna porque el se equivoco de amor. Pero como saber si el fue el que se equivoco o simplemente cronos se burlo de él.
Las hermanas de la muerte viajan en su pasillo que es eterno y simplemente existe porque existimos.
En el permanece el silencio porque la voz no existe, el amor no existe, la sonrisas no existen, la esperanza no es hermosa, el olvido es un Dios y él es su súbdito.
Así que él olvida que siente porque sabe que lo único que va a encontrar en el es dolor y desolación porque no existe nada ni nadie que le permita poder olvidar a su amada.
Mentiras y calumnias son las que el destino le dijo pero el no lo sabe y si algún día lo descubre tal vez, solo tal vez pueda ver el astro rey autumnal.
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