Translate

miércoles, 5 de agosto de 2015

Fénix



Miradas que viajan por corazones rotos.
Tiempo muerto en un silencio.

La muerte para resucitar,
puesto que no soy.
 La muerte para olvidar,
que alguna vez fui.

Te prometí tanto,
 me quisiste.
Nos prometimos tanto que ya no recuerdo.
Solos quedan.

El susurro del viento nunca desentona,
el amor nunca olvida.
Solo fueron malas decisiones echas en momentos perfectos.
Momentos compartidos que ya no significan nada.

Y ahora solo viajamos sin escala entre amores,
esperando que el siguiente sea el eterno.

Eramos tanto que no fuimos nada.
Somos nada porque fuimos algo.

Ahora.
Solo queda la soledad,
el lugar con olvidos,
con olvidados.

No hubo salvación,
 solo la resistencia.

La vida pasa y nada pasa.
La vida termina si yo termino.

La muerte parece ser lo único real.
 La muerte esta cerca.

Tan cerca como tu estas del olvido,
Tan lejos que duele que te hayas ido.
Solo quedas porque sigo vivo.

Quedas en un viaje de mentira,
en un tiempo perdido.
Porque eres mi único recuerdo,
solo existe en ellos.

La melancolía me llena.
El tiempo se termina y el canto de mis soledades se desvanecen.
Solo queda el Fénix después de la muerte.

Yo solo voy a irme.
Solo voy a irme si logro decir cuanto te quiero.

martes, 7 de julio de 2015

Ya no te quiero



Abismos, 
caídas de mundos.
Abismos, rosas secas.

Lagrimas marchitadas.
Lagrimas perdidas.
Tiempo es lo que exiges,
exigeme lo que quieras.

Amor, amor de las cavernas.
Te espero, 
pero estoy desesperado

Tu ya no estas, 
pero te veo todos los días.

Mi única amiga, mi vida.
Arrebatada. 
Robada de mi corazón.

Te fuiste como yo no quería que te fueras.
Yo no quería que te fueras.

Tu ya estas con otro, 
yo sigo esperándote.

El café no dura para siempre.
Tus ojos astrales si.

No son tus ojos,
son lo que haces con ellos.

No son tus labios,
son lo que me dicen.

No es que no siga,
es que quiero volver a verte.
No es que me rinda, nunca lo hice.
No es que esté obsesionado, lo hago.

Amar en tiempos raudos,
tiempos de olvido.

Ya no te quiero es cierto.


domingo, 28 de junio de 2015

La respuesta

La pregunta siempre termina siendo la misma, el sentir y el vivir van de la mano pero a veces se odian.  Muchas veces me he preguntado como era, quien era.
La respuesta yace en mi, lo se. En un sin fin de búsqueda solo encontré respuestas incompletas pero tampoco importaba realmente.

Estaba en unas vías del tren, en el lugar mas frío que había visto jamas. Quizás por la falta de personas. No me puedo mover y veo el gran tren acercarse, nada podía hacer.
El fin llegaba, yo terminaba. Estoy desesperado, nada evitaba ese final, quizás debería de ser así.
Que importa.

El fin les llega a todos, ¿porque me debía de importar?. Pero esa esperanza de poder salvar mi misera vida, retumbaba mi destruida existencia. Tal vez podía intentar algo, alguien me salvaría.

Ya nada quedaba.

Las preguntas nunca cesaban, tal vez para evitar pensar en lo inevitable.  ¿Por qué otra vez estoy solo? ¿Alguien me ayudará?.
Rendido y extenuado me arrodillo para aceptar mi final. Parecía tan lejana la vida.

Frío, frío era lo único que sentí. Cada hueso de mi cuerpo se estremecía cada segundo que estaba alli, tal vez por el miedo a morir o por la necesidad de encontrar algo de calor.

-¡Basta!.-Grite despavorido. -¡Si quieres llevarme hazlo pero haz que termine!.
Escuchaba el pitido del tren acercarse, con el hielo en las vías, el maquinista nada podía hacer. Cada segundo que pasaba veía como la cara de el conductor se iba desfigurando. Tenia tanto miedo como yo, o quizás más.

Una música que alguna vez había escuchando en los grandes salones de la vieja Inglaterra, me susurraba en los oídos, como si el cielo se tratase. Puede que ese sea mi luz, puede que sea el único lugar que brillaba en mi interior.

No culpo a la melodía, al fin y al cabo esa era la mejor parte de mi vida, salir a danzar con mi dulce amada. Con una sonrisa ella siempre me recibía, puede que porque le daba pena, o me amaba. Ya no lo recuerdo.

Yo nunca había visto a mujer tan hermosa como mi dulce Anne: ojos tan grandes como la luna, sonrisa que rozaba la perfección, solo deseaba verla todos los días. Eso hacia.

Solo recordar a mi Anne me destruía cada segundo, deseaba pensar en la muerte antes que en ella. Quizás podía volver a encontrarme con ella. 
Mi Anne, la dulce Anne, se había ido, para siempre. Un malnacido le había arrebatado su hermosa vida, me la arrebato.

Nada quedaba, todo terminaba. Yo no me quería ir, solo la quería ver a ella otra vez. 
Cerré mis ojos acristalados por las lagrimas que intentaba ocultar. La muerte se acercaba, yo me iba, me iba junto a Anne.
 Te extraño, te extraño.

La locomotora nunca me dio mi respuesta.

viernes, 26 de junio de 2015

Los otros

Quizás sea la falta de experiencia o tal vez miedo a lo desconocido, pero observo algo extraño ¿seré yo el loco?. La gente de aquí mira con ojos vacíos y muertos.
Vivieron mucho y no lo hicieron para nada. En grupo parecen normales, digo son normales pero distintos, son otros.
Solos, ahí es el problema, los contemplo como caminan sin sentido ni lógica. El rumbo lo marca sus pies porque su mente esta ida, ajena a su cuerpo.

No critico a nadie, es extraño. En mis tierras las miradas parecen venir de el mas remoto lugar del alma. Aquí parecen muertos.
La gente es parecida a los de mi hogar pero igual les falta algo,  tal que realmente fueran tan distintos que ya no se parecen en nada.

¿Falta de sueño? Quizás, días hace desde mi ultima cabeceada, pero eso no quita que son raros. Tan extraños como iguales, tan iguales que son raros. Ellos, los otros, son raros de maneras que dejan de ser humanos pero terminan siéndolo mas que yo.

Los que alguna vez fueron hermanos ahora son primos lejanos que se parecen mucho pero todos sabemos que los padres son distintos.

El silencio que en ocasiones fue incomodo en lugares de mucho ruido, ahora parece ser lo único que salva que sepamos la verdad. La oscura verdad.
Ellos y ellas quizás sean distintos o nosotros no fuimos haciendo menos iguales a ellos.

Escapan de ser, se transforman en seres etéreos y vuelven a la normalidad, pero ¿según que normalidad?. No les importa nada y a la vez están preocupados y nerviosos por todo.

Nosotros los normales nos burlamos de los extraños "otros" porque sabemos que son peores en nuestra manera o mejores en la suya.

Nada realmente es normal si el que lo cuenta es ciego del alma. Por eso lo normal esta tan sobrevalorado.

Viajan de maneras similares pero son detalles que cambian todo y terminan viajando de maneras muy distintas.
El tiempo espera, espera con la necesidad de ser algo mas resultando cansado y olvidado.
Al fin nuestra unión de fraternidad se acerca a pasos agigantados y nada los frena.

Los otros, nosotros, ya nada importa en la soledad que crean relaciones perdidas, perdidas por estúpidas diferencias.


Los otros son también nosotros.

domingo, 21 de junio de 2015

¿Quienes se van?

He elegido la vedad.
He elegido el dolor.

La verdad duele 
pero duele mas negarlo.
He elegido el pesimismo.

He muerto, he nacido.

Siempre quedará la mentira,
un lugar perfecto,
donde nadie a partido.

He elegido la nada, 
esta más llena que una mentira.
Sin fin de ser, 
con un bien fallido.

He visto la muerte y la he elegido.
Dolor e intencionalidad.

He visto la lluvia y 
elegí mojarme.
Desconozco el ser mojado.

El tiempo da la razón 
a los orgullosos,
a los distraídos.

He estado en el silencio 
me he enamorado.
Silencio y prejuicio.

Escucho lo que veo.
Siento lo que olvido.

Todos se termina,
¿Quienes se van?.

Calla si quieres ser, 
calla si quieres oír.
Nadie existe, todos existimos.

Mañanas de abril que se escurren de tu piel,
días de lluvia que secan 
y tu amor que hiela.

Adiós, adiós, adiós.

jueves, 18 de junio de 2015

Labios de vida

Cuando los altos astros 
del mas lejano universo se alinean
y un aluvión del mas dulce néctar
roza tu piel de cristal, 
encuentras la perfección,
la absolución a la peor pena de la historia.
La soledad.

Ella frente de ti, te observa
con ojos de papel.

Tu sabes que encontraste el cielo en la tierra.
Un paraíso que nunca deseas irte.

La realidad acaricia tu golpeada alma
para volver a ser,
Abrir los ojos en una llanura de girasoles.

Tierra de fantasías, 
fantasías reales como falsas.
No importa.
Te quieres quedar,
deseas vivir eternamente 
solo para revivir 
en aquel momento,
lugar.

Ella solo hace lo mas simple,
lo mas importante.
Mueca,
brillo,
labios de vida.

Sonrisa, la perfección de el amor, 
la única verdad en una mentira.
Nada mas deseas, 
solo ese momento
día a día.

Ojos de café, pena andante,
deseo que vuelas a sonreír como lo hiciste,
como hice que hicieras.

Nada mas deseo.
Ya no te quiero 
pero no quiero que no me quieras.


domingo, 7 de junio de 2015

En un jardín llamado vida


Oscura es la habitación de la existencia donde la parca 
es tu única amiga.
Los noctámbulos abandonan su refugio.
Refugios de papel.

La flor del amor solo aparece una vez al año,
 Es mentira.
Tengo miedo de morir pero también de vivir.

 Es difícil existir en un mundo
 donde todo parece tan dramático 
y la existencia se ríe de uno día tras día. 

Dejamos de existir por miedo a dejar de ser.
.
Mañana existe solo en tu magín.
El ayer es un recuerdos.
Hoy solo existe.

 Recuerdos que a diario olvidas, 
memorias que pierden vida.

Díganme fatalista, 
yo diré que soy realista, 
Realista de un mundo que no es cruel 
pero que te pega cada vez que ve la oportunidad.

Dicen que el tiempo da la razón pero 
solo encuentro incoherencia en una vida de cristal, 
No deseo morir, no lo hago.

El crepúsculo de tierras brillantes
 se van para escuchar una balada de mil cantores que lloran a su amada. 
Amada que ya encontró la felicidad en otro. 

Los lagrimales resecos por el tiempo y el desuso
se despiden de ti, de mi.
Ya me olvide que era sentir, te olvide.

Cada vez que recuerdo tus ojos de porcelana
dicen lo que yo quiero saber.
Dicen lo que no quería de ti.

El tiempo separa.
El tiempo junta.
El tiempo.


jueves, 7 de mayo de 2015

Cartas de un desolado: Letras enamoradas

Si, así terminó mi historia de amor. Con la pena de ver a la persona que amaba irse por la puerta de atrás. Por semanas y días miraba a la gente que no comprendía lo que me pasaba. Huían de mí con el temor de verme morir en un amor pasajero.
El mundo no comprende la desolación que me aflige por dentro, alguien me había despedazado.

Lentamente mi existencia se termina trasformando en un sin fin de dolor. Espero mañanas, tardes y noches a que algo mágico terminara con mi sufrimiento, con mi miseria. Y así fue como la gente que desconocía mi vida se alejaba de mí sabiendo que nada ni nadie podría frenar el dolor que sentía.

Y el final de un ciclo empezó. Las caras de la gente que alguna vez conocí se iban desvaneciendo poco a poco de mí y yo sabía lo que se me venía: la soledad. Enfrentar mi dolor solo y negar que el mañana vaya a suceder.
Pasaron los días y las decisiones que no hice me consumieron y me forzaron a hacer cosas que no deseaba. Pero eso no importa. Al fin y al cabo, todo el tiempo nuestras decisiones nos controlan aun cuando nosotros no hayamos elegido.

Estoy mirando cómo la gente observa algo tan simple, como unas letras escritas sobre el papel. Estoy enamorado. No solo de alguien más, sino también de algo más.
La lectura había formado parte de mi vida. Pero realmente no me sentí como si yo formara parte de ella. Hasta que un día alguien me recomendó que comenzara a contar todo lo que sentía y que lo hiciera público. Imposible. Nadie quería leerme. No debería de ser de ese modo.

Yo no sé qué eso es posible. Me parece hasta suicida contar todo lo que se siento. No confío en la gente, siento que no me entenderán y que cada palabra que diga será tergiversada a lo que ellos piensan de mí.
Aun así, el tiempo lo dirá. Yo ya sé lo difícil que es llegar a la gente, pero tampoco me importa.

No me importa, solo lo necesito. Necesito gritarle al mundo quien soy y como me siento al respectoComencé a escribir por lo que sentía y para evitar que cada palabra que redactara se la llevase el viento y el silencio. Las letras que escribí estarán allí y serán eternas, inclusive si muera o desaparezca.

Y por ser el creador de las mismas yo me trasformaré en un ser eterno. Ya lo sabía. Mi sueño acaba de nacer. Veo como la gente de mi edad duda de lo que desea, pero yo ya no. Lo sabía. Deseé por mucho tiempo verme en un lugar eterno, encontrarme en mis pequeñas letras mi perpetuidad. Que dicen lo que fui y lo que soy.

Y así comienza mi viaje por las letras. Comprendidas por pocos, eternas y solitarias pero simplemente perfectas. Lo que deseo es algo simple. Escribir y volver a encontrar la eternidad.



lunes, 13 de abril de 2015

Carta de un desolado: El inicio

Tengo presentarme, al fin y al cabo son mis memorias. Me llamo. Tengo otros nombres pero ya no los recuerdo. Soy feliz, o creo serlo. Vivo en la ignorancia de desconocer lo ajeno y hoy les voy a contar una pequeña historia, la de mi felicidad.

Llegue al lugar perfecto. Las llamas del ayer no estaban encendidas. Parecía un día nuevo, sin pasado ni futuro. En aquel lugar hermoso, de frío clima y montañas nevadas, encontré lo que tenia perdido antes que naciera. El amor. Ese incomprendido que nunca se va de la vida de una persona. La noche no podía ser mejor, estaba contento por lo que había pasado durante el día, pero mas contento estaría por lo que iba a pasar. Como un viento voraz el amor llegó y yo no pude hacer nada. Quería gritarlo, pero me quede en silencio. No era incómodo aquel silencio que llenaba aquella habitación, repletas de almas perdidas. Era perfecto.
Perdidas por la necesidad de encontrarse entre ellas, solo para ver que el ayer sí importaba y el hoy era solo algo pasajero.

Amo a alguien y espero que ella también lo haga. Sus ojos de color café, eternos y perfectos, me observan y ven lo que yo deseo. Contemplo su dolor y por un instante me obsesiono del mismo.

La deseo. Pero mas que nada deseo que ella me quiera. Anhelo sus ojos en mí. 
Yo no tenía mariposas en el estomago, tenía en ecosistema vivo y que gritaba: ¡Amor!. 

Basta, basta de sentirme imperfecto. Ella lo es todo, yo soy perfecto. Porque cada vez que la miro, se me cura la oscuridad en el alma. Ya no quiero nada más, solo la quiero a ella.

Obsesionado por verla, obsesionado por sentir. Porque la vi y reconocí cada dolor, miseria y tristeza pero no me importó porque amo su ser. La amo. Recuerdo como si fuera hoy, aquellos ojos, que dieron eternidad. Y en ese recuerdo, solo quiero verla. Para poder sentir ese grito de placer oculto. En una mirada, en un suspiro.
Quiero sentir eso para siempre, deseo verla eternamente, Porque cada vez que miro a sus ojos, encuentro una razón para enamorarme.

Suspiro hasta que me quedo sin aire. Pero nada. Ella no le importa mi mera existencia. Por días y semanas ya nada me importó. Estaba volando en un mundo de placer y felicidad y nunca me había preguntada que era el amor.

El amor es solo una respuesta de nuestros ser para negarnos la soledad. En el mismo momento en el que uno ama, se da cuenta que estaba solo. Pero a uno no le importa porque siente ese placer de ser eterno y perfecto.  Porque amar es una excusa, una mentira que nos decimos. Pero eso no le quita lo perfecto.

Escuche que el amor es una reacciona química. Y si así lo era, yo me siento un bomba nuclear. A punto de explotar y decirlo todo.

Lo hice. Y no me arrepiento. Le dije: "Te quiero decir algo: te quiero, se que tu no."

Ella solo me miró, me dio las gracias y nos fuimos.
Dolor no fue lo que sentí, porque no sentí nada. No la deje de amar, no deje de ser una bomba nuclear.

Pero simplemente nos despedimos.

martes, 31 de marzo de 2015

Casa vacía

Estaba allí, en aquel lugar frío y muerto. Entré para ver como era aquel solitario lugar, solo para encontrar que el ayer todavía no se había ido.  El silencioso lugar intentaba gritar su historia, pero como un cascaron ya roto, estaba vacío.

Aquel lugar solo deseaba que nunca se hayan ido, quizás porque nunca dijeron adiós. Su historia era tan dolorosa que ya no le dolía. Traición era lo que sentía la casa vacía.


Cada cuarto de aquella casona de gruesas y altas paredes intentaban resguardar un pasado inexistente. El simple hecho que yo no sabia lo que había sucedido alli, le dolía mas que el que la hayan abandonado.


Decidí restaurar aquella hermosa casona, solo porque quería que alli estuviera mi historia, mi futuro, porque deseaba que alguien aunque sea inanimado, me recuerde.


Los días pasaban, la gran casa comenzaba a tener vida, pero solitaria se sentía. Meses tardaron para terminar de destruir su ultimo recuerdo.

Una pequeña marca de color azul en la pared, no decía nada, decía mucho. Hace 34 años y 3 meses esa marca estaba alli, la había echo un pequeño niño llamado Mauricio. El niño que solía vivir en aquella casona a la lejanías del pueblo.

Aquel día de tardes nubladas y frío que rozaba los huesos de las personas mayores, Mauricio encontró una esperanza en su corta vida, un pequeño crayon de color azul que estaba enterrado bajo la tierra.

El mismo crayon que había pertenecido a un niño llamado pablo y que lo había escondido alli.  A él se lo había regalado su tío, el que volvía de Vietnam.

Pero eso Mauricio no lo sabia y no lo culpo porque nadie lo sabia.

La casa se renovó, la historia que quedaba fue olvidada como las personas que vivieron alli. 

Nunca juzgué a un libro por su portada, quizás porque nunca me importo el titulo, o tal vez porque nunca lo vi.

El tiempo pasa y esa casa ya no está vacía, pero eso no significa que no recuerde nada.

En mi búsqueda desesperada por encontrar lo que perdí hace ya mucho tiempo, me olvide que quizás estaba buscando mal, o peor ni siquiera estaba en el lugar correcto.


La casa que si bien le había robado su memoria todavía tenia algo mas por decir, en la oscuridad de su sótano estaba una pequeña muñeca de porcelana, con ojos rotos y vacía como su recuerdo.
El tiempo no había sido bueno con la pequeña muñeca de porcelana, no solo estaba destruida por el mal cuidado de los últimos años, también estaba olvidada en una casa que ya no pertenecía.

Como saber su historia si yo no se de donde viene, quizás le pertenecía a la hermana de Mauricio o tal vez a una conocida de Pablo. La casa tal vez se había cansado de contar su historia porque yo no la escuche mas, quizás la había matado.

No importa el pasado si no te preocupas del futuro, la casa estaba vacía y yo tenia que llenarla, su pasado que alguna vez fue lo único que tenía fue arrebato por mi, el destructor del tiempo. Debía de terminar mi trabajo, comenzar a crear una nueva casa, sin olvidar que alli existió el pasado pero dejando fluir el futuro.

Deje de preocuparme sobre el pasado solo porque no quería que mañana sea solo mi vida.