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miércoles, 20 de enero de 2016

Nunca fuiste mía



Nunca fuiste mía 
y  yo nunca fui tuyo.

Como extrañas al viajero que no se despide.
A la luna primaveral,
o los pájaros vacíos.

Tuyo,
como los rocíos de las mañanas.
Mía,
 como la brisa marina.

Nunca fuiste mía pero eso no importaba,
eras las llanuras,
llenas de vacíos y arboles olvidados.
Tardes iluminadas por el sol naranja,
arrebatando lluvias desconsoladas.

Eras mía cuando tus ojos primaverales
chocaban con mis inviernos de pena.
A la espera de tu encuentro.
Para que vuelvas.

Otro día mas,
en el que en este mundo no me encuentro,
te busque tan lejos que me perdí.
Perdido en ti.

La nieve se acerca y tu calor no existe,
frío y triste final.
Búsquedas sin igual.

Al mundo que me dejas,
a las tristes despedidas y 
a la solemne soledad les digo.
Nunca fuiste mía.

sábado, 16 de enero de 2016

Mátame lentamente



Tan lento que no parecías,
tan lejos que dolía,
hoy eres solo una poesía.

En un lejano olvido estas,
solo alli te encuentras,
alejada de mi,
mi castigo.

Te fuiste tan lento que no me di cuenta,
te fuiste.
mátame lentamente.

No me dijiste adiós,
no te pude despedir,
solo no estas.

Mátame lentamente.
Huye,
como lo hiciste esa vez.

En el roció de los despidos,
en la lluvia del olvido.
Allí estas.

Hoy he sido asesinado,
desterrado de la realidad,
olvidado en un cajón de mentiras.

Entregar tu humanidad solo para recibir un adiós,
una despedida anticipada.

Espere por tanto tiempo tu respuesta,
que me mataste.
Mátame lentamente.

En la verdad y la mentira,
en las despedidas perdidas,
tu eres todo.
Recuerda que te quise,
recuerda que no te olvide.

Todavía recuerdo tus ojos al amanecer,
el brillo que rozaba tus mejillas de cristal,
las explosiones de una verdad.

Mátame lentamente.

Tus labios me escribían,
me poseían y me gritaban.
Mátame lentamente.

martes, 12 de enero de 2016

La simpleza del amor



El verano estaba por comenzar,
las palabras fueron olvidadas en un maizal,
en el recuerdo solo quedaba la despedida.

La perpetuidad de las palabras vacías,
como el silencio en aquella noche fría de primavera.
El deshielo de las altas montañas te saludaba,
y tu hacías lo mismo con ellas.

Un susurro en la lejanía no fue suficiente para advertirme,
la realidad chocaba con mi mentira.
El aire rozaba mi alma,
pero dolía,
porque sentía.

Una búsqueda.
como cuando eramos niños,
unas escondidas en momentos donde estábamos crecidos.
Parecía un juego,
era todo lo que tenia.

Tu simpleza me encontró,
en un momento donde existir me era complicado,
tu eras la solución.

No necesitaba palabras difíciles para sentirme bien,
no necesitaba la poesía para explicarme.

Segundos que fueron horas,
minutos que fueron años.
Tu estabas alli,
en lo que parecía mis últimos vestigios de humanidad,
perdidos en una navidad eterna.

Eras lo que yo nunca había sido,
lo que nunca había sentido.

No había querido ver mi verdad,
no quería entender mi mentira.

Pero lo hice,
te encontré en una verdad,
en la verdad que había ocultado,
porque eras.

Ya no es lo que era antes,
yo ya no te quiero.
Pero deseo recordarlo,
era mi fin y mi inicio,
mi renacer.

Volví a ser por fuerza bruta,
por lo mas humano posible.
El amor.



viernes, 8 de enero de 2016

Condenado



Estamos condenados,
perdidos a la mas dura de las penas,
al dolor eterno.

Muerte,
vida.
Que importa.

Estamos condenados a elegir,
tomar decisiones.
Entre la vida y la muerte estamos.

Elegir,
morir o vivir.

Cada día,
cada hora, 
cada minuto.
Elegimos.

Estamos condenados por 
el odio de una vida finita,
tiempo limitado,
en un lugar inexistente.

Estamos condenados a ser
en un lugar que no lo es.

Elegimos la vida solo porque es lo único que conocemos,
elegimos la muerte si nos rendimos.

Nada me complace.
nacido para ser insatisfecho.
Mi condena.

lunes, 4 de enero de 2016

¿Cuando?


 ¿Cuando fue que perdiste?
¿Cuando te rendiste?

Buscando la respuesta siento el dolor,
el tiempo me grito,
el tiempo me lloro.

¿Cuantas veces mentiste?
¿Cuantas veces no dijiste lo que sentías?

Silencios necesarios,
por miedo al engaño,
Dolor cuidadoso.

Esperando estoy,
con tus lagrimas de mentira.

Mirando al pasado me encuentro,
no lo deseo,
me quedo.

El sentido pierde su eternidad.
por el mismo que el tiempo pierde su lógica.

He buscado la perfección,
me encontrado con la nada misma.

Porque no existimos sin errores,
no existimos.

¿Cuando fue que me olvidaste?
¿Cuando me recordaras?

La eternidad existe en el otro,
en el ajeno.

No eres porque el otro no existe,
no existes si el otro no esta.

Perdidos en una búsqueda vacía,
en esperanzas que ya no están vivas.
Algo nuevo comienza,
en el crisol de la espera te encuentro.

¿Volverá el tiempo a ser verdad?
¿Alguna vez lo fue?.
Pólvora de cañones olvidados,
rendidos al enemigo.







sábado, 2 de enero de 2016

Lagrimas secas



 Tan incansablemente vació,
a la merced de mi soledad.

Como un marinero que se pierde en altamar,
dolido porque su amada ya no existe.

Como el fuego que se somete a el viento de verano,
estoy a la espera,
con una dulce melodía que me desea.

He intentado ser mi propio dios,
artífice de mi existencia,
dueño del olimpo.

Pero ya no soy ningún dios,
he perdido el único lugar en el mundo
donde era.

Tampoco busco el pasado,
solo recordarlo.
Como siempre quise ser,
nunca lo logre.

Ojos de espera,
la búsqueda nos llega tarde,
el tiempo termino.

Intente todo con mis manos de piedra,
con mi corazón partido te busque.

Mis zapatos oxidados ya están,
y tu no apareces.
Te olvidaste de mi,
como yo me olvide de ti.

Pero nunca te olvide.
Como me mientes.

En vísperas de un nuevo comienzo,
quiero volver a olvidarte,
o comenzar a recordarte.

Nunca busque el olvido,
nunca busque la soledad.

Pero veme aquí,
buscando contar una historia que ya murió,
una carta que ya se perdió.
Y lagrimas ya secas.

No me busques,
quizás me encuentres.

viernes, 1 de enero de 2016

El tiempo



Nunca quise olvidar,
nunca quise recordar tan poco.

En los días de lluvia mi memoria recupera su trabajo,
solo para decirme las cosas que no quería oír.

El tiempo,
pícaro y embustero.
Juega.
Mientras nosotros yacemos en el,
inmóviles en una existencia muerta
por el olvido.

Tiempo,
amigo lejano.
No te espero tanto como te deseo,
no te busco tanto como tu lo haces.

Quiero olvidar que existes,
así tal vez viva,
tal vez sienta.

El tiempo nos distrae de nuestro destino,
el existir con plenitud.

Hoy que los días parecen renacer
en esperanza,
me toca elegir.

Cronos hoy te elijo.




jueves, 17 de diciembre de 2015

30 mil días para ser eterno

He querido entender mi existencia, al principio para entender a la muerte, ahora tan solo para satisfacer mis vacíos, que con el tiempo se van llenando. Los días siempre parecieron insignificantes si los miras desde un milenio, una vida eterna. Pero la realidad es que no llegamos a los 50.000 días en este mundo. 85 años, 31000 días  y monedas.  Poco, no suficiente, quien sabe. 

Pasamos toda nuestra vida intentando comprender a la muerte, algunos logran su satisfacción en creencias sin fundamentos y inexplicables. Vagando en una explicación suficiente para algunos, para otros puras patrañas. Según quien lo mire.

El problema nunca fue la cantidad, o quizás sí pero de otra manera. No es el tiempo que nos queda, es el tiempo que perdemos en cosas insignificantes puede que para evitar pensar que nos queda tan poco que para los astros nunca existimos.  Porque todo es cuestión de perspectivas.

Nuestra gran ilusión, la eternidad.
En nuestra conciencia existencial no es posible imaginarnos la no existencia, por mecanismo de defensa, nuestra conciencia quiere que seamos eterno. Debemos ser eternos.
El tiempo nos da la razones de existir, puede que tan solo lo hagas porque es lo único que eres.

Como ser eternos si nuestros cuerpos solo logran sobrevivir 30 mil días. Ser eterno en un envase de cristal que se termina de destruir.

Nuestra gran ilusión, nuestro sueño. Puede ser logrado. 
La eternidad no es física, no podemos ser eternos en nuestra conciencia. Pero debemos ser eternos en nuestras acciones. Lograr algo lo suficientemente importante para ser recordado a diario por todo el mundo. Asi eres eterno.

Siempre he deseado ser eterno, quizás porque veo que la vida es muy corta, o tal vez porque no estoy preparado para vivir esta vida. 

El tiempo solo va a dar la razón.

lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Sabes lo que se siente no sentir nada?



¿Sabes lo que se siente?.
¿Sabes lo que se siente no sentir nada?
Dolor en la soledad.

Nada satisface a la soledad,
nada existe en la soledad.

Mira tu vida y descubre que 
eres feliz,
lograste tu cometido.

Mira tu vida y descubre el amor,
la compañía.

Nada queda en mi,
los conocidos y a la vez 
olvidados ya no existen.

Tu no existes.
Moriste en el olvido.

Como duele que no existas,
no oigo tu nombre,
no veo tu nombre.

No existes porque te olvide,
me olvidaste.

¿Sabes lo que se siente que te olviden?
¿Sabes que se siente el olvido?.

Siempre me pregunte 
si alguien me encontraría,
pero me olvide de preguntarme
si alguien deseaba buscarme.

Ahora solo comento mi existencia
como lo hace un dolido,
un perdido.

El tiempo es lo que quiero,
mi tiempo es el que quiero.

Se que llegara el día,
el día que me levante
de mi vació existencial
y exista.

El tiempo se acaba,
la muerte se acerca.
Y ya nada queda.

¿Sabes lo que se siente no sentir nada?

martes, 13 de octubre de 2015

Guerra y aceptación

La soledad oscurece la mas luminosa de las almas, el tiempo solo consigue la resignación. Aceptar sin estar aceptando. Nadie elige estar solo, nadie quiere morir solo. No son canciones tristes si no se siente nada.
Se cree que la depresión es estar triste y nada mas alejado a la realidad. La depresión es la nada, la nada universal en uno mismo.
Cuando veo la felicidad simplemente me molesta, repelo cualquier sentimiento. Se está tan cómodo en la nada.

Aquí estoy, otra madrugada en la que el sueño no se concilia conmigo y canciones que se repiten cada noche, quizás así las entienda, quizás así entienda la vida. Ya no recuerdo cual era mi historia, ya no recuerdo quien era.
Mi vida se transformo en nada, la nada se transformo en mi.

Quizás no fue buena idea irse, pero nada me quedaba allá, nada queda aquí. Cada segundo que me alejo de mi madre patria son insignificantes, porque mi hogar nunca fue mi hogar y los recuerdos ya no son lo que deberían ser.
La normalidad me consume y me destierra. Lo común se esta siendo eco en mi vació corazón.
Nunca quise ser normal, deseaba la grandeza, la eternidad.
La vida nunca fue suficiente, tal vez por eso no la viví, me creía mas que todos, quería ser mas que todos.

Ya no recuerdo tu ultima mirada, porque te despediste tan rápido que no pude asimilarlo. ¿Cuando te deje de amar?. ¿Cuando no me importaste mas?. No lo se, ya no al menos.
¿Como puedo vivir en un mundo donde los recuerdos tienen el mismo valor que el tiempo?. Estoy negado a querer vivir sin ellos, negando una realidad que ya no es constante, que nunca fue constante.

Los días pasan y todo lo que viví en mi madre patria ya no importan, simplemente porque la gente que tenia los recuerdos ya murieron o desaparecieron, es lo mismo.
No debería haberme ido, debería haberme quedado resistiendo. Intentar ser fuerte no me salio a mi, quizás siempre fui cociente de la existencia de mi mortalidad.

En la guerra lo único que nos queda es un recuerdo latente, deseando que sea nuestra realidad.
Pero los recuerdos ya no existen si el portador está muerto.